La colaboración público-privada es fundamental para que los esfuerzos invertidos en producción y explotación de políticas de soporte y de fomento de la emprendeduría puedan responder de manera efectiva y eficaz a las necesidades e intereses de la sociedad.
Las agrupaciones de empresas como mecanismo para canalizar esfuerzos compartidos y articular intereses comunes son cruciales en el conjunto de actividades económicas, pero sobre todo en aquellos sectores más innovadores.
Por esta razón, agrupaciones de empresas innovadoras se convierten en centros de formación y unidades de investigación, públicos o privados, involucrados en procesos de intercambio colaborativo, con la finalidad de obtener ventajas y/o beneficios que derivan de la ejecución de proyectos conjuntos, o de la puesta en común de intereses compartidos.
La principal línea de actuación para este ámbito de trabajo es impulsar la creación de redes entre empresas, vertical y horizontalmente, entre entidades públicas, y entre unas y otras.